Política

Los intentos fallidos que anteceden al nuevo llamado a diálogo de Jorge Rodríguez

Los intentos fallidos que anteceden al nuevo llamado a diálogo de Jorge Rodríguez

Los intentos de diálogo entre la oposición mayoritaria y el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela tienen algunas características en común. El rol conductor de una de las figuras más influyentes del chavismo madurismo, Jorge Rodríguez, quien lleva la voz cantante en el nuevo llamado a conversaciones del 5 de enero y resultados parciales como liberación de algunos presos políticos y el fracaso en el logro de una salida democrática y pacífica a la crisis.

 “Para que unas negociaciones puedan tener frutos, ambas partes deben perseguir el mismo propósito, puede haber diferencia en cuanto a los medios, pero los fines deben ser semejantes. Los intentos de diálogo han fracasado porque los factores políticos persisten en propósitos maximalistas, la oposición, que Maduro salga por una puerta y Maduro seguir gobernando, así es es imposible llegar a acuerdos”, expresa el politólogo, Óscar Vallés.

En declaraciones a Efecto Cocuyo, el jefe del departamento de Estudios Políticos de la Universidad Metropolitana (Unimet) sostiene que el antichavismo, especialmente el que pasó a representar Juan Guaidó, debió dirigir esfuerzo hacia fines más realistas y concretos como la conquista de condiciones electorales y el nombramiento de un Poder Electoral imparcial, en lugar de prometer salidas inmediatas que nunca se concretaron.

 Otro aspecto que contribuyó al fracaso, señala, es el hecho de que el gobierno fuera de la mesa de negociaciones se dedicó a perseguir diputados, hacer elecciones no democráticas, encarcelar, torturar, para contrarrestar a los que apostaban por acciones con efecto inmediato.

 A continuación presentamos un recuento de los encuentros más importantes entre representantes de Maduro y sus adversarios políticos que trascendieron a la opinión pública, desde República Dominicana hasta el llamado a un nuevo diálogo con la designación de la Comisión especial para el diálogo, la paz y la reconciliación nacional, dirigida por Rodríguez, desde la Asamblea Nacional (AN) electa el 6 de diciembre de 2020.

República Dominicana:

La isla caribeña fue escenario de dos intentos de diálogo entre la oposición y el gobierno de Maduro en 2016 y 2017.

El primero (mayo de 2016) fue en calidad de “reunión exploratoria”, a la que asistieron por Miraflores, el para entonces diputado de la Asamblea Nacional (AN),  Elías Jaua, el alcalde de Caracas Jorge Rodríguez y la canciller Delcy Rodríguez. Mientras que la oposición estuvo representada por los también parlamentarios Alfonso Marquina, Luis Aquiles Moreno y Timoteo Zambrano.

 Para entonces sirvieron de intermediarios los expresidentes, de España, José Luis Rodríguez Zapatero, de Panamá, Martín Torrijo y de República Dominicana, Leonel Fernández.

Segundo intento

 En 2017 se retomaron los contactos. Fue conocida públicamente (15 de diciembre) la reunión en el Centro de Convenciones de la Cancillería de República Dominicana, ubicado en Santo Domingo, para reanudar el diálogo. De nuevo, Jorge Rodríguez figuró como jefe de la delegación venezolana, mientras que el diputado Julio Borges encabezó la comisión de negociadores de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

 Acompañaron a Borges los legisladores Luis Florido, Timoteo Zambrano, Enrique Márquez, así como el exgobernador del Zulia y excandidato presidencial, Manuel Rosales. Por la mediación se confirmó la asistencia del presidente y el canciller dominicanos, Danilo Medina y Miguel Vargas, el expresidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, los cancilleres de Nicaragua, México y Chile, el ministro de Energía y Minas de Bolivia y el ministro de Finanzas de San Vicente y Las Granadinas.

Cuatro meses de fuertes protestas (abril a julio de 2017) contra el gobierno de Maduro, con saldo de más de 100 muertes, a raíz del despojo de las competencias de la AN por parte del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), así como la instalación de la Constituyente en julio, sirvieron de antesala al intento fallido de negociaciones.

Fueron liberados alrededor de 80 presos políticos, algo atribuido a dichas conversaciones. Para febrero de 2018, el propio presidente dominicano anunciaba en rueda de prensa el fracaso de las conversaciones al entrar en un “receso indefinido” debido a la falta de acuerdos entre las partes, especialmente en lo que se refería a la convocatoria de las elecciones presidenciales. Estos comicios se celebraron finalmente el 20 de mayo de ese año, sin la participación de la oposición mayoritaria.

 Oslo:

 A finales de mayo de 2019, medios internacionales como la BBC reportaron una reunión “cara a cara” en Oslo, capital de Noruega, entre las delegaciones del chavismo madurismo y la oposición venezolana para “discutir opciones de paz”. En enero de ese año, la AN declaró la usurpación del cargo por parte de Maduro y juramentó a Juan Guaidó como presidente encargado hasta lograr una transición política en Venezuela. Casi 60 países lo respaldaron.

 “Sale hacia Oslo nuestra delegación con buena disposición para trabajar la agenda integral acordada y avanzar en la construcción de buenos acuerdos”, indicó Maduro el 25 de mayo de 2019, tras agradecer al gobierno noruego por las gestiones de mediación.

 Rodríguez, en calidad de ministro de Comunicación e Información,  conformó de nuevo la representación por el Ejecutivo venezolano, junto al canciller Jorge Arreaza y el gobernador del estado Miranda, Héctor Rodríguez.

 La información también fue confirmada por la cancillería del país escandinavo y por Juan Guaidó, quien precisó que la delegación opositora estaría conformada por el vicepresidente del Parlamento para la fecha, Stalin González, el exministro de Transporte y Comunicaciones del gobierno de Carlos Andrés Pérez Fernando Martínez Mottola y el exdiputado Gerardo Blyde, con la asesoría del exrector del Poder Electoral, Vicente Díaz.

Julio Borges expresó su desacuerdo y advirtió en nombre del partido Primero Justicia que no avalaba “diálogos con la dictadura”.

 Para la agenda Maduro propuso discutir el levantamiento de sanciones internacionales, así como el fortalecimiento de la paz y el respeto a la justicia, mientras Guaidó insistía en el mantra: cese de la usurpación, un gobierno de transición y elecciones libres. No hubo acuerdo.

Analistas políticos opinaron para entonces que la oposición aceptó conversar luego del fracaso del 30 de abril de 2019, cuando desde La Carlota, Guaidó y Leopoldo López pidieron a la Fuerza Armada sublevarse contra Maduro.

 Barbados:

 Para julio de 2019, el gobierno de Noruega informó sobre la reanudación del diálogo y su traslado a Barbados, con los mismos actores.

 “Hemos iniciado otra ronda de reuniones en el marco del mecanismo de Oslo“, confirmaba desde su cuenta en Twitter, el diputado Stalin González.

 Paralelamente Guaidó informaba sobre la llegada a Caracas de enviados del Grupo Internacional de Contacto, conformado por la Unión Europea (UE), Uruguay, Costa Rica y Ecuador, para tratar de propiciar un acuerdo que condujera a la celebración de nuevas elecciones presidenciales.

Tampoco salió humo blanco en cuanto a la salida definitiva a la crisis. Se dijo extraoficialmente entonces que sectores radicales del chavismo, así como de la oposición jugaron al fracaso de la nueva ronda, en un juego de “aplastamiento del adversario”.

 Parlamentarias 2020

 La ruta hacia las elecciones de la AN que según la Constitución debían celebrarse en 2020, supuso nuevos intentos entre el chavismo y la oposición para llegar a acuerdos, igualmente fracasados. Primero la designación de un CNE por parte del Comité de Postulaciones Electorales conformado por diputados de ambas partes, junto a miembros de la sociedad civil, naufragó luego de que el TSJ declarara la omisión legislativa y designara a los rectores, encabezados por la exmagistrada Indira Alfonzo, el 12 de junio.

Posteriormente Stalin González se unió al excandidato presidencial Henrique Capriles para negociar, con la mediación de la UE y Turquía, condiciones mínimas para que la oposición pudiera participar en los comicios. El 18 de agosto tuvo lugar en Caracas un encuentro de ambos con Jorge Rodríguez, con el jefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrell, la ministra de Asuntos Exteriores de España, Arancha González Laya y el canciller de Turquía, Mevlut Cavusoglu, en calidad de facilitadores.

 Guaidó protestó la reunión y advirtió que se hizo al margen del Gobierno interino, de la AN, los aliados internacionales y el pacto unitario que suscribió la oposición el 7 de septiembre, con el que declaró oficialmente que no participaría en las parlamentarias.

 El resultado de la mediación de Borrell no fue más allá de la liberación de 110 presos políticos, al igual que sucedió en diálogos anteriores, pues la petición de suspensión de las elecciones para lograr una adecuada observación internacional, no fue atendida por Miraflores. Capriles que había inscrito candidaturas con el partido la Fuerza del Cambio se retiró de la contienda electoral.

 El 7 de octubre Borrell admitió que los esfuerzos para suspender las elecciones fracasaron, a pesar del envío de una misión exploratoria a Caracas. También dijo que las posibilidades de diálogos quedaron cerradas.

Comisión especial

 Instalada la AN de 277 diputados electos el 6 de diciembre, designó en su primera sesión ordinaria del 7 de enero de 2021 la Comisión especial para el diálogo, la paz y la reconciliación nacional. Al presidente del Parlamento con mayoría chavista, Jorge Rodríguez, le acompañarán en la dirección de dicha instancia, el diputado de la oposición moderada Luis Eduardo Martínez (AD controlada por Bernabé Gutiérrez) en la primera vicepresidencia y Francisco Torrealba en la segunda vicepresidencia.

Tras bastidores, Torrealba dirigió las conversaciones que en el seno del Parlamento se dieron para reanudar el trabajo del Comité de Postulaciones Electorales el año pasado. Rodríguez justificó su designación por tener una “amplia experiencia” en materia de negociaciones.

Pero el diálogo no viene solo, Rodríguez advirtió que no habría perdón para los delitos de traición a la patria en la que considera incurrieron diputados encabezados por Guaidó. Junto a la comisión especial para el diálogo también se creo una que investigará los supuestos crímenes, presidida por José Brito, diputado y dirigente excluido de Primero Justicia.

 ¿Qué busca el nuevo llamado al diálogo?

“La estrategia que persigue la revolución ha descartado el diálogo con un sector de la oposición que considera que ya no es oposición, solo admite aquellos que reconocen a Maduro como Gobierno. A la fuerza social que solicita expulsión del gobierno no lo considera así sino como un movimiento insurreccional. Por lo tanto, cuando Rodríguez habla de diálogo no se refiere a Guaidó, tampoco a quienes lo acompañan que son jefes legítimos de sus partidos, ni a los sectores radicales que lidera María Corina Machado”, advierte Vallés.

 Para el politólogo, el chavismo madurismo busca con ello oxigenarse a través de la AN y del reconocimiento de esta por parte de ciertos actores económicos y sociales.

 “La revolución aspira a quedarse, no necesita cambiar sino resurgir como fuerza, conservar sus aliados internacionales, aspira a echar andar el país bajo su propio dominio, sus términos, levantar sanciones, para que eso sea posible debe hacer cambios económicos con impactos sociales que debilitan el modelo revolucionario. Con este llamado a diálogo no aspira a una transición sino a quedarse en el poder el mayor tiempo posible”, advierte.

efectococuyo.com

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